Maquillo
Los párpados con miel
Las sienes con chocolate
Las orejas con cerezas
Y por sombrero,
un cuervo blanco.
#look
Tapones
Comenzó a escribir cada madrugada durante dos horas porque su compañera de piso roncaba leoninamente a la media hora exacta de dar las "buenas noches".
Pero será en otra ocasión cuando hable de ella.
Hablemos de lo que escribía: escribía sobre cómo su compañera de piso roncaba cada madrugada y ante el desvelo, aprovechaba para hacer algo que consideraba divertido y productivo.
Aturdido por el ritmo sobre el silencio santo marcado por alguien que no era él, alcanzaba un estado de contradicción en el biorritmo que daba como resultado que repitiese palabras que repitiese palabras y que sus frases fuesen escritas de forma lenta y boba sobre el teclado. Babeaba de cansancio.
Se sentía obligado a distraer su atención de los ronquidos y a concentrarse en otra cosa cuando lo que quería realmente era dormir.
Pero no hablaré de otra cosa, sino de lo que escribía: entraba en un bucle. No había trama. Sólo una descripción en tercera persona.
Él escribía y ella roncaba. Un estado hipnótico le invadía. Era como una tortura china. Pensaba mientras escribía en cómo podría acabar con ellos, con esa contaminación acústica.
Las noches eran sagradas, pero por otro lado, si no fueran por esas respiraciones agonizantes, no se levantaría de la cama para escribir que se levantaba de la cama cada noche. Odiaba y se sentía agradecido a la vez.
La historia era que escribía, y el dolor que sentía era producto de una incomodidad sobre no saber exactamente sobre qué escribir.
Cupido
Cupido te ha reventado el bazo
por error/
escondido detrás del arbusto
la sangre salpica las castañas
moribundo rojo/
quedaste clavado a La Tierra
una bendición/
te mostró al zorro y al fauno
y de cuajo el corazón
amor/
por error/
escondido detrás del arbusto
la sangre salpica las castañas
moribundo rojo/
quedaste clavado a La Tierra
una bendición/
te mostró al zorro y al fauno
y de cuajo el corazón
amor/
Paraíso
Ámbar caliente humeante
Nenúfares flotan en el alma cristalina
Cisnes delfines libélulas
Jardín de ideas propias
Los frutos caen
Bufones hacen picnic de nueces
Por supuesto rayas de tigres camufladas entre las lianas
Un rocío constante reflecta rayos de oro
Muros de bambú biombos
Saltos de piedra peces gordos y bigotudos
Peces voladores también
Hormigas se abren paso entre la arcilla húmeda
Las abejas chupan las flores descargan
La canción del río murmullo de ánimas
Vuelan togas por la hierba
Los ángeles pasean.
Esculturas de miel charcas de leche
Lluvia de semen de minotauros que se balancean en columpios.
Nenúfares flotan en el alma cristalina
Cisnes delfines libélulas
Jardín de ideas propias
Los frutos caen
Bufones hacen picnic de nueces
Por supuesto rayas de tigres camufladas entre las lianas
Un rocío constante reflecta rayos de oro
Muros de bambú biombos
Saltos de piedra peces gordos y bigotudos
Peces voladores también
Hormigas se abren paso entre la arcilla húmeda
Las abejas chupan las flores descargan
La canción del río murmullo de ánimas
Vuelan togas por la hierba
Los ángeles pasean.
Esculturas de miel charcas de leche
Lluvia de semen de minotauros que se balancean en columpios.
Ojeras
Ayer alcancé mi máximo de ojeras de artista atormentado. Me miré al espejo y me gustó verlas. Satisfecho, al girarme y mostrar el reflejo de mi nuca, empecé a trabajar mi cuerpo para que desaparecieran.
Óleo sobre impulso
Hoja blanca salvia rosa
Fotosíntesis de luz artificial
Manos sucias al final del canto
Impulso inconsciente contra
La piedra horizontal
No sé lo que va a pasar
La radio de fondo, azar
El goteo en primer plano
Llovizna ocre y roja
Bandera de entrañas
Cortina oleosa que deja
Entrever la nada granulosa
Eyaculación klein
Reposo amarillo
La bombilla tintinea
Los ojos de caleidoscopio.
Fotosíntesis de luz artificial
Manos sucias al final del canto
Impulso inconsciente contra
La piedra horizontal
No sé lo que va a pasar
La radio de fondo, azar
El goteo en primer plano
Llovizna ocre y roja
Bandera de entrañas
Cortina oleosa que deja
Entrever la nada granulosa
Eyaculación klein
Reposo amarillo
La bombilla tintinea
Los ojos de caleidoscopio.
En el Café Barbieri
Las musas siempre están escondidas entre los frisos neoclásicos del Café Barbieri, en Lavapiés. Sentadas con las piernas colgantes, los piececitos descalzos de cal.
A veces algunas se deslizan por la columna de la inspiración que las sostiene de reojo la arena de mi creatividad. Arenas movedizas. Me susurran cuando se dignan a hablar y me dicen:
Continúa con tu diario.
A veces algunas se deslizan por la columna de la inspiración que las sostiene de reojo la arena de mi creatividad. Arenas movedizas. Me susurran cuando se dignan a hablar y me dicen:
Continúa con tu diario.
LA VISITA
Ojalá pudiera visitarme
Ojalá pudiera traerme pastas
Y decir: gracias, qué buenas
Pero prefiero una copa
Visitar mi nueva decoración
Interior
Hacer visitas guiadas
Decirme que ésto fue caro
Que ésto ha sido un regalo
Que este jarrón se hizo añicos
Hace años
Y que la visita termine en fiesta
Y caer sobre la alfombra rodeado
De globos y enterrado bajo
Confetti.
Ojalá pudiera traerme pastas
Y decir: gracias, qué buenas
Pero prefiero una copa
Visitar mi nueva decoración
Interior
Hacer visitas guiadas
Decirme que ésto fue caro
Que ésto ha sido un regalo
Que este jarrón se hizo añicos
Hace años
Y que la visita termine en fiesta
Y caer sobre la alfombra rodeado
De globos y enterrado bajo
Confetti.
Mañana
Escarabajo dándome la vuelta
pesadilla de sudor infrarrojo
se arrastra crujiente
aparta las olas de polvo plata
hacia la ducha.
Mirada de sal
el té caliente humeante
me niebla.
Resbaladizos cojines
cajones rebosantes de tela
Mirada de arena
Arcoiris.
Son las nueve.
Silencio negro verdoso
Cadáver vivo
vibrante de pie
sentado, echado
a perder.
pesadilla de sudor infrarrojo
se arrastra crujiente
aparta las olas de polvo plata
hacia la ducha.
Mirada de sal
el té caliente humeante
me niebla.
Resbaladizos cojines
cajones rebosantes de tela
Mirada de arena
Arcoiris.
Son las nueve.
Silencio negro verdoso
Cadáver vivo
vibrante de pie
sentado, echado
a perder.
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