Da una oportunidad al vacío. Da una oportunidad al pecado que no lo es. La nada entre las palabras espacio de reposo de lava negra de pensamientos, las flores. Da una oportunidad al humo de azufre del centro del volcán de tu cuerpo. El templo del silencio, el camino de palabras abandonadas para que sepas como volver. Amigas de pan. Togas pegadas al cuerpo al salir de la bañera. Cada uno de nosotros somos dioses, unos más que otros. Vacuos. Evacuando realidad. Cuando. No des una oportunidad al vacío del androide. Da una oportunidad a tu vacío y sé mármol.

SINESTESIA GIRL

Carne color carne
de mono-por fin
al aire,
bajo lino negro
y blanco de esperanza
de-

Azul sombra-
los pies ligeros de sol,
pasos de miel de cuero-
párpados/rojos/concentrados
revoloteo de pestañas de indignación
púrpura-
fiebre de polen amarilla-
(mejillas naranjas
suspiros malvas
sofocos lilas)
humor verde pistacho-
VIBRA DORADA LA CARNE
RECORDANDO todavía-
el gris de la bruma
el negro de la noche
el plateado de los sueños de OTOÑO..

Surfing parque

siento miedo de la aleta
de tiburón de pato.

bajo la cresta de la ola de árboles:
Hawai mental.

el polen salpica el camino sobre el agua:
momentum espumoso de gotas amarillas.

sólo son
mil pasos de madera
hasta
el faro de briznas del Gran Roble.

controlo sobre la tabla azul de río
el Tsunami verde y observo
mientras surfeo
el horizonte de eternidad
de edificios de sol.
💧Deseo de verde piscina de azul congelación de tobillos de río de amarillo picor de arena de playa conforme por ahora con el agua de las lágrimas al retar al sol el vaho de la ducha todavía caliente el café cada vez más frío el vino templado en el picnic el murmullo árabe de la fuente el sudor de las esculturas las gotas de perfume detrás de las orejas. 💧

La exaltación de la primavera

Chupitos de serotonina para todos. Las parejas se besan en los bancos, los pájaros hacen nidos en las copas de los árboles. Por qué no tengo yo nido, por qué tengo yo jaula. Es la estación del poeta, canta a todo lo que aparece en esta época. Silencio de brotes, brazos al descubierto que apuntan al cielo, gafas de sol, estornudos incómodos que hipnotizan al cuerpo, pensamientos de leopardo, ¡Camuflaje de tristeza tras el cerezo! Huellas de ciervos en el campo, huellas de zorros en la ciudad de asfalto. Por qué siento yo el amanecer como atardecer, por qué las mejillas arden y no de rubor.

Café Central

Nos citamos en el Café Central. Era sábado y estaba a rebosar. El camarero iba vestido a la antigua, lo que me hacía parecer un extraterrestre. Todas las paredes estaban cubiertas de espejos y estuve obligado a verme infinito. Me desagradaba ver a gente y estar rodeado de ella.
Me senté en una de las mesas del centro de la sala. No llevaba reloj de pulsera, pero intuía que Laura llegaba tarde. Pedí un vaso de agua al camarero. Su uniforme era una mezcla entre el de un botones y un pinche de cocina.
Para calcular el tiempo que pasaba, inventé mi propio método: por cada sorbo contaba sesenta segundos, así hice hasta que terminé el vaso, y los sumé a los diez minutos que ya intuía de retraso.
Un fuego, una desesperación me invadió el pecho y decidí levantarme e irme.

Llamada

El sonido del teléfono me despertó.
Me había quedado dormido en el suelo, con la ropa puesta y con el dedo índice metido en uno de los muchos agujeros que había en el sofá deshilachado, como si quisiera reproducir la sensación infantil de tranquilidad al meterse uno el dedo en la boca.
Debido, quizás, al repentino sobresalto, o debido, a que quizás no me gustaba hablar por teléfono, no conseguía recordar y menos tan aturdido, dónde había dejado el teléfono.
Tuve que seguir en pleno aletargamiento las repeticiones del timbre que sonaban opacas, graves y desesperadas, lo que me hizo dilucidar que estaría en algún lugar bajo algo.
Merodeando un poco, acerté a la primera, descolgué el auricular del teléfono que se encontraba sobre la silla, sepultado por un montículo de ropa limpia pero sin planchar. Era Laura.

Mente roja y rosa

Mente rosa y roja

Eyaculación Klein

Nébula cosa

Luna llena a favor o en contra

No sé lo que va a pasar
Inmortalidad diluida
Oro

No hay significado
Sólo sentidos
Agua
Carne

Cortina oleosa que deja
Entrever la bandera de la nada

Miedos proféticos

Si-si-fo-fo
I-I-ca-ca-ro-ro

Manos sucias al final del canto
Gallos
Impulso inconsciente contra
La verdad de la mentira

Multicolor

Azar
Asesino de lo absurdo
Creo
Creo






Elementos

Comer fibra para el cuerpo mortificado
Caricias para las heridas en la piel
Sol para la ceguera de realidad
Zapatos nuevos para la melancolía
Arte para los juicios del alma
Poder para el sueño diurno
Televisión para el letargo infinito
Agua para sedimentos de maldad

Marlboro

ondas de telepatía flotan
cortan
las nubes
de humo blanco

sobre la colcha, flores de piel

temblores que esculpen
un cuerpo vestido de nervios

verde enmoquetado de rojo
gruño y aspiro

arde sin color una visión fría
que se consume

la lámpara oscila como un péndulo

quiero algo que no sé qué es

dudo si eres tú porque eres fácil
de conseguir

gruño y espiro

*